Memoria de trapo: la Mona Danza
Una experiencia de danza-teatro conmovedora
La obra «Memorias de Trapo» es una propuesta de danza-teatro que destaca por su profunda emotividad y poética. La narrativa se centra en la travesía de una joven que carga con una montaña de recuerdos, experiencias y raíces, un legado cultural y emocional que va deshilachando a medida que construye su refugio a través de los tejidos que la rodean. Este proceso de desgranado de su historia personal se convierte en una exploración visual y sensorial que invita al espectador a reflexionar sobre sus propias memorias.
La protagonista no está sola en este viaje; la acompaña su sombra, un personaje que representa la ternura y el juego. Juntas, iluminarán los recuerdos de la joven y avivarán las emociones que ha arrastrado a lo largo de su vida, creando una atmósfera mágica y profundamente resonante.
Detalles del evento y acceso
La presentación de «Memorias de Trapo» está programada para el domingo 25 de octubre de 2026, a las 12:00 horas, en el Auditorio de Guadalupe. Este espectáculo, que forma parte del Circuito Estatal de Artes Escénicas para la Infancia y la Juventud, ofrece una experiencia accesible a un amplio público, con una entrada de solo 5 euros. La duración de la obra es de 45 minutos, lo que la convierte en una opción ideal para disfrutar en familia. Se recomienda para niños a partir de 4 años, asegurando que los más pequeños también puedan conectar con la emotiva historia que se desarrolla en el escenario.
El talento detrás de la obra
La dirección de «Memorias de Trapo» está a cargo de Paula Carmona Jiménez, quien también participa como intérprete junto a Elena Carretero. Ambas artistas aportan su talento y creatividad a una coreografía que han diseñado en colaboración con Teresa Martín Sauceda. La obra cuenta con un equipo técnico excepcional, donde se destaca el diseño de luces de María Victoria Rosa, que complementa la atmósfera visual del espectáculo.
La música original, compuesta por Carlos López y Noemí Pareja, añade una capa adicional de emoción a la narrativa, mientras que la escenografía, desarrollada por Carlos Monzón y Paula Carmona, crea un entorno envolvente que permite al público sumergirse en la historia. El vestuario, diseñado por Sandra Carrasco, y el atrezzo, elaborado por Susana Sarrander y Teresa Martín Sauceda, contribuyen a los detalles que hacen de esta obra una experiencia memorable y visualmente rica.
